Hay experimentos que nunca pasan de moda. El volcán de bicarbonato es uno de ellos. Es el proyecto perfecto para una tarde de fin de semana: se monta en 15 minutos, la erupción dura lo justo para gritar "¡guau!" y mancha lo suficiente para que sea memorable.
La reacción química
El bicarbonato de sodio (NaHCO₃) y el vinagre (ácido acético diluido) reaccionan para producir dióxido de carbono (CO₂), agua y acetato de sodio. El gas CO₂ es el que forma las burbujas y hace que la mezcla suba como espuma.
En cristiano: juntas dos cosas que tienes en la cocina y sale una erupción de espuma que parece lava.
Materiales
- Bicarbonato de sodio (el del armario de la cocina)
- Vinagre blanco (el de la ensalada)
- Colorante rojo (opcional pero muy recomendable)
- Una botella de plástico pequeña
- Plastilina o arcilla para el volcán
- Una bandeja para recoger el desastre
Construcción
- Coloca la botella en el centro de la bandeja
- Moldea la plastilina alrededor para darle forma de volcán
- Echa 3 cucharadas de bicarbonato dentro de la botella
- Añade unas gotas de colorante rojo
- Vierte el vinagre y aléjate un paso
- ¡ERUPCIÓN!
Trucos para la máxima espectacularidad
- Usa vinagre templado: la reacción es más rápida con calor
- Añade un chorrito de lavavajillas: hace más espuma y más densa
- Haz el volcán grande: una botella de 33 cl da para una buena erupción
- Ten bicarbonato de reserva: puedes repetir la erupción varias veces
Y recuerda: pon periódicos debajo de la bandeja. Esto mancha. Pero manchar mola.



