Una catapulta es la máquina de guerra más antigua de la humanidad. Romanos, griegos, medievales. Todos la usaron para lanzar piedras contra murallas. Y tu hijo puede construir una en 15 minutos con una cuchara, un rollo de papel y tres gomas elásticas.
No va a tirar murallas, pero sí bolitas de papel hasta el otro lado del salón. Y de paso va a entender, sin que nadie le dé una clase, qué es una palanca.
Materiales
- 1 cuchara sopera (de metal, no de plástico — pesa más y lanza mejor)
- 3 gomas elásticas (mejor si son gruesas)
- 1 rollo de papel de cocina vacío
- 1 trozo de cartón de unos 15 x 10 cm
- 1 palillo de dientes
- Celo o cinta aislante
Paso a paso
1. Construye la base
Coge el trozo de cartón. Es la plataforma. Tiene que ser lo bastante grande para que la catapulta no se vuelque al disparar.
Pega el rollo de papel sobre el cartón con celo generoso. El rollo va de pie, como una torre. Asegúrate de que quede firme: esta es la estructura que aguanta toda la tensión del disparo.
2. Coloca el brazo lanzador
Pasa el mango de la cuchara POR DENTRO del rollo. La cuchara entra desde arriba, con la parte honda (la que normalmente lleva la sopa) mirando hacia arriba. El mango asoma por la parte de abajo del rollo.
La cuchara debe poder bascular, como un balancín. El borde superior del rollo es el punto de apoyo.
3. El sistema de tensión
Este es el momento clave.
Engancha una goma elástica en el extremo del mango que asoma por debajo del rollo. Estira la goma hacia atrás y fíjala a la base de cartón con celo. Tiene que quedar bien tensa — si está floja, la cuchara no tendrá fuerza.
Añade una segunda goma igual. Y si te atreves, una tercera. Cuantas más gomas, más potencia. Pero ojo: demasiada tensión y el rollo se doblará.
4. El tope de precisión
Atraviesa el palillo de dientes por el rollo de papel, justo debajo del punto donde la cuchara hace palanca. Pega los extremos con celo para que no se mueva.
Este palillo limita el recorrido del brazo. Sin él, la cuchara se iría demasiado atrás y el lanzamiento sería impreciso. Con él, la catapulta dispara siempre igual.
5. ¡Fuego!
Haz una bolita de papel de aluminio o de papel normal compactado. Colócala en la cuchara. Con un dedo, tira de la cuchara hacia atrás hasta que toque el tope. Suelta.
La bolita sale disparada en un arco parabólico precioso.
Cómo funciona
Una catapulta de cuchara es una palanca de tercera clase.
En una palanca tienes tres elementos: el punto de apoyo, la fuerza y la carga. En una palanca de tercera clase, la fuerza está entre el punto de apoyo y la carga:
- Punto de apoyo: el borde del rollo de papel donde apoya la cuchara
- Fuerza: las gomas tirando del mango hacia atrás
- Carga: la bolita de papel en la punta de la cuchara
Al soltar, las gomas devuelven el mango a su posición original. El brazo gira violentamente alrededor del punto de apoyo. La carga, por inercia, sale despedida.
Es exactamente el mismo principio que un lanzador de béisbol automático, un saque de tenis, o el brazo de una excavadora.
Solución de problemas
- La bolita no llega lejos: necesitas más gomas o gomas más gruesas. También prueba con una bolita más ligera.
- La catapulta se vuelca al disparar: la base de cartón es demasiado pequeña. Hazla más grande o pega unas monedas debajo como contrapeso.
- La cuchara se desvía hacia un lado: el mango no está bien centrado dentro del rollo. Mete un trocito de cartón doblado para rellenar el hueco.
Conviértelo en un juego
Pon un vaso a 1 metro de distancia. Que cada jugador dispare 5 bolitas. Un punto por cada una que entre en el vaso.
Luego aleja el vaso a 2 metros. ¿Cuántas gomas necesitas ahora? ¿Cambia el ángulo de lanzamiento?
Que tu hijo experimente. Que pruebe con más gomas, con menos. Con proyectiles más pesados o más ligeros. Que descubra él solo qué combinación funciona mejor. Eso vale más que 10 clases de física.
Esto es lo que hacemos en Tinkilabs
Esta catapulta de cuchara es la prima casera de la Tinki Catapulta, una de las cajas de nuestra suscripción mensual. En la versión de verdad, el brazo es de madera de abedul, las gomas son de silicona de alta resistencia, y el tablero tiene puntuación. Pero la física —la palanca, la tensión, la parábola— es exactamente la misma.
Cada mes enviamos un mecanismo nuevo para construir con las manos. Sin pantallas. Sin pilas. Madera de verdad.
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¿Le ha molado a tu hijo? Pásaselo a otro padre que necesite un plan para el finde.



