Un CD viejo que ya no suena. Un globo de los que sobran de la última fiesta. Un tapón de botella de agua. Con eso, y 15 minutos, tu hijo va a construir un aerodeslizador que flota de verdad sobre la mesa.
No es magia. Es física. Y es alucinante.
Paso a paso
Prepara el tapón
Abre el tapón de la botella (tirando de la boquilla hacia arriba). Con la pistola de silicona caliente, un adulto pega la base del tapón en el centro del CD. El agujero del tapón debe quedar alineado con el agujero del CD. La silicona debe cubrir todo el borde del tapón, sin dejar huecos. Si se escapa aire por algún lado, el hovercraft no flota.
Deja secar
Espera 5 minutos a que la silicona esté completamente dura. Mientras, infla y desinfla el globo un par de veces para estirarlo. Un globo recién estirado se acopla mejor al tapón.
Coloca el globo
Estira la boca del globo sobre el tapón. El globo queda sentado sobre el CD, con la boca bien ajustada alrededor del tapón. Asegúrate de que entra firme: la unión entre el globo y el tapón es por donde sale todo el aire que levanta el hovercraft.
Infla por debajo
Dale la vuelta al CD. Verás el agujero del tapón en el centro. Sopla por ahí para inflar el globo. Cuando esté bien hinchado, cierra la boquilla del tapón rápidamente. Si te cuesta inflarlo así, quita el globo, ciérralo con los dedos tras inflarlo, y estira la boca sobre el tapón con el globo ya lleno.
¡A volar!
Coloca el hovercraft sobre una mesa lisa (cristal, madera pulida, mármol de la cocina). Abre la boquilla del tapón. El aire empieza a escapar del globo, atraviesa el tapón y sale por debajo del CD, creando un colchón de aire. Dale un empujoncito con el dedo. Mira cómo se desliza. No se para.
Cómo funciona (para que se lo cuentes a tu hijo)
Cuando apoyas un CD en la mesa y lo empujas, roza. Ese roce se llama fricción: dos superficies que se tocan y se frenan mutuamente. Como cuando arrastras los pies por la alfombra.
Pero si metes una capa de aire entre el CD y la mesa, desaparece la fricción. El CD ya no toca la mesa. Flota sobre un colchón de aire microscópico. Como un disco de air hockey. Como un aerodeslizador de verdad en el mar.
El aire que sale del globo empuja hacia abajo, levanta el CD y elimina el contacto. Por eso se desliza tan suave y tan lejos con un simple empujón.
Solución de problemas
- No flota: hay una fuga de aire. Revisa que la silicona selle completamente alrededor del tapón. Si oyes un silbido, ahí está la fuga.
- Flota pero se para enseguida: el globo es demasiado pequeño o no lo has inflado lo suficiente. Prueba con un globo más grande.
- Se va de lado: el tapón no está centrado en el CD. Quita la silicona, vuelve a pegarlo bien centrado.
- No avanza: la superficie es demasiado rugosa. Necesitas una superficie lisa: cristal, espejo, mármol, parqué.
Carreras de hovercrafts
Construye dos hovercrafts con tu hijo. Poned una pajita en el suelo como línea de salida. A la de tres, empujáis los dos a la vez.
Luego cambia variables: ¿qué pasa si inflas más el globo? ¿Y si le pegas una canica al centro del CD? ¿En qué superficie se desliza mejor?
Que tu hijo prediga qué va a pasar ANTES de probarlo. Eso es una hipótesis científica, aunque él solo sepa que "está jugando a carreras de CDs voladores".
Este aerodeslizador de CD es la versión casera de los mecanismos que enviamos cada mes en nuestras cajas. En Tinkilabs construyes máquinas de verdad con madera de abedul: lanzadores, engranajes, catapultas. Sin pantallas. Sin pilas.
Si tu hijo alucina haciendo flotar un CD con un globo, imagina lo que va a sentir cuando construya un lanzador de discos con tren de engranajes real.
[→ Ver qué trae la primera caja]



